Querido...
Querido...
Decidí llamarte de esa manera porque aunque soy consciente del daño que nos hemos hecho el uno al otro, aún te guardo cariño, aún te sigo queriendo, aún tienes un lugar dentro.
Cada amanecer la nostalgia me envuelve por completo, como una sábana pesada que cubre mi cuerpo, que no permite levantarme de la cama.
Los recuerdos de los momentos que vivimos juntos y siento en mi presente, tengo que aprender a aceptar que ahora son parte del pasado, que ahora todo eso vive solo en mi mente.
¿Y si lo mejor hubiese sido no habernos conocido nunca?
Jamás imagine que tu serias de aquellas personas, a las que les he escrito cartas con tinta a base de lágrimas.
Pero, ¿que sería de mi sin haberte conocido?
Me he enfocado tanto en recordar las cosas que me enseñaste, la música que me mostraste, las risas que me provocaste, los abrazos cálidos que me regalaste.
He dejado de lado las diferencias que nos fueron separando, las que me hicieron pensar que tal vez no deberíamos seguir avanzando.
Me he aferrado tanto en esperar un futuro inexistente a tu lado que ni siquiera te he preguntado si tú quieres vivirlo junto a mí.
Y ahora no me queda otra solución que no sea recordar que en algún momento existiamos sin haber cruzado antes nuestros caminos.
Hubo un pasado en el que no estabas presente, en el que no existías en mi mente.
Tal vez, algún día, espero que pueda continuar mi vida lejos de la tuya. Espero que se haya curado esta herida profunda.
-Corazón Melancólico ♡
Debemos aprender a alejarnos de las personas que ya no congenian con nosotros ¿no?, nadie te explica lo difícil que es hacerlo. La dependencia emocional a las personas es real, es un vínculo que termina dañando a ambas partes. Hay que aprender a hacernos conscientes cuando un vínculo se esta volviendo dependiente, creo que es el primer paso para poder avanzar :) si llegaste hasta acá ¡muchas gracias por leer!



Recientemente perdí al amor de mi vida, antes de que anduviéramos yo estaba convencida de no abrirme a nadie nunca mas, pero me amó tan bonito, nuestras pláticas eran tan deliciosas.
No me arrepiento aunque sienta que me muero, al final el duelo es el precio que pagamos por amar mucho.
Nuestro amor fue tan íntimo que ya somos pedazos uno del otro, a pesar de que ya no sigamos juntos.